La defensa inicia una nueva etapa en el Costa Adeje Tenerife Egatesa tras doce temporadas en el Granada CF: “Tengo ganas de salir de mi zona de confort y tener mucha más competitividad”. Alba destaca su rápida conexión con el vestuario blanquiazul y espera con ilusión su estreno como local: “Quiero que el Heliodoro me sorprenda, pero esta vez desde dentro”. Alba Pérez apenas lleva unas semanas en Tenerife, pero ya empieza a sentir que el cambio de escenario ha merecido la pena. La defensa afronta su primera pretemporada como jugadora del Costa Adeje Tenerife Egatesa después de una larga trayectoria en el Granada CF y lo hace con la ilusión de quien acaba de abrir una nueva etapa, dentro y fuera del terreno de juego. Su llegada al conjunto blanquiazul estuvo marcada desde el principio por una buena primera impresión. Alba conocía la trayectoria blanquiazul y tenía claro el lugar al que llegaba. “Lo primero que pensé fue que era un club histórico en el fútbol femenino, lleva muchos años en la máxima categoría y no recuerdo ninguna temporada en la haya quedado en la zona baja de la tabla. Para mí es un club muy grande”, explica. La isla también tuvo su parte de protagonismo en esa primera decisión. “Me parece un sitio increíble para vivir, con playa, buena gente, buen ambiente y un fútbol envidiable para otros muchos clubes”. Ahora, después de varias semanas de convivencia, entrenamientos y viajes, ya está descubriendo esa realidad desde dentro. Una nueva casa Uno de los mayores retos al llegar a un equipo nuevo es encontrar rápidamente el sitio propio dentro de un vestuario. Alba conocía a algunas de sus nuevas compañeras, pero el resto del proceso lo ha construido durante estas primeras semanas. La respuesta que ha encontrado ha sido, según reconoce, mejor de lo que esperaba. “No me hubiese imaginado nunca que fuese así. Parece que nos conocemos hace mucho tiempo”, cuenta sobre el ambiente del vestuario. La convivencia durante los stages de Fuerteventura y Tafalla ha ayudado a acelerar ese proceso y a convertir muchas horas juntas fuera del campo en una herramienta más para competir dentro de él. “Las dos semanas que hemos convivido fuera de casa han servido para hacer más piña, tener muy claras nuestras ideas y llevar y plasmar en el terreno de juego lo que hemos preparado y conseguido fuera de él”. También fuera del vestuario la adaptación ha sido positiva. La jugadora destaca especialmente la cercanía de las personas que forman parte del día a día del equipo y la forma en la que se ha sentido acompañada durante sus primeras semanas como blanquiazul. “Son gente muy cercana y empática. Puedes hablar de todo con la gente que rodea al club, no solo de la parte deportiva, sino que también son un apoyo personal”, explica. Una sensación que resume en una idea que para ella marca la diferencia: “Siempre buscan que la persona esté bien por encima de la futbolista”. El cambio, también, supone descubrir una nueva versión de sí misma sobre el terreno de juego. Después de muchos años teniendo un papel protagonista, Alba sabe que en Tenerife puede asumir un rol diferente y precisamente ahí encuentra uno de los principales alicientes de esta etapa. “Tengo muchas ganas de aceptarlo y también de salir de esa zona de confort y tener mucha más competitividad”, asegura. Su objetivo pasa por aportar desde el lugar que le corresponda y aprovechar cada oportunidad: “Sacar lo mejor de mí en cada entrenamiento y, en cada oportunidad que tenga en los partidos, sacar mi 300% en cada momento”. La pretemporada le ha permitido empezar a sentirse cómoda con la camiseta blanquiazul. Ahora, el calendario comienza a acercar los primeros grandes desafíos. El primero llegará en la jornada inaugural de la Liga F Moeve, con la visita al FC Barcelona en el Johan Cruyff. Alba afronta ese partido desde la ambición y sin complejos. “Somos conscientes de que se puede hacer daño a cualquier equipo si somos capaces de sacar el máximo partido a nuestras ventajas y minimizar las suyas”. El respeto al campeón está presente, pero también la convicción de que el Costa Adeje Tenerife puede competir. “Tenemos respeto, pero no miedo y estamos deseando que comience la competición”. El Heliodoro, esta vez desde dentro Hay un escenario que Alba espera especialmente: el Heliodoro Rodríguez López. La temporada pasada ya pudo vivir el estadio tinerfeño como visitante, pero aquella experiencia le dejó con ganas de volver. Esta vez será diferente. Será una de las futbolistas que defenderán la camiseta blanquiazul ante una afición que ya conoce desde el otro lado. “Tengo muchísimas ganas de vivir un partido en el Heliodoro”, reconoce. “Tengo entendido que aquí la gente se vuelca mucho con el fútbol y con el fútbol femenino”. Ya sabe cómo se siente jugar allí como rival. Ahora quiere descubrir qué significa hacerlo como una de las guerreras. “La temporada pasada pude disfrutarlo como rival desde fuera y me sorprendió mucho. Quiero que este año me sorprenda, pero desde dentro”. Tenerife es todavía un lugar por descubrir para Alba Pérez. También lo es su nuevo vestuario, su nuevo rol y todo lo que traerá consigo una temporada que está a punto de comenzar. Pero las primeras semanas han dejado la certeza de que la nueva defensa del Costa Adeje Tenerife ya ha encontrado un grupo en el que sentirse parte de algo y ahora solo queda empezar a vivirlo también delante de la afición.